RESUMEN
Para entender estos nuevos enfoques, Victor Montero nos presenta las diferencias que existen entre la psicología en la comunidad, la psicología de la comunidad, la psicología para la comunidad y la psicología comunitaria. La primera diagnostica desde una perspectiva individual, le preocupa las estructuras internas, y considera que los problemas de la comunidad son originados fundamentalmente por problemas psíquicos; la segunda está determinado por la población, el psicólogo pasa a ser un activista político, es decir, todos los problemas comunales tienen factores políticos, sociales y económicos, y lo individual es fruto de ello; la tercera le atribuye causas psíquicas a los problemas en comunidad, más no de forma individual, el psicólogo es un intermediario enttre la población y las instituciones; por último la psicología comunitaria ve los problemas individuales desde una perspectiva psicosocial y como una construcción sociohistórica. El objetivo de ésta última es lograr la autogestión para que los individuos produzcan y controlen los cambios inmediatos de su ambiente, es aquí donde el psicólogo es un agente de cambio, genera conciencia, identifica prolemas y necesidades, asume medidas de acción que permiten la toma de decisiones y el cambio a partir del individuo y el ambiente. Este enfoque tiene las siguientes dimensiones: la dimensión epistemológica, es una conexión compleja donde los sujetos cognoscentes objetos de conocimiento producen conocimiento; la dimensión ética, se refiere a la definición del otro y a su exclusión en la relación a su producción de conocimiento; la dimensión metodológica, abarca los modos empleados para producir el conocimiento; la dimensión ontológica, concierne a la naturaleza y la definición del sujeto cognoscente; y la dimensión política, que atañe al carácter y finalidad del conocimiento producido.
MODELOS DE PREVENCIÓN:
La eficacia de los modelos que se presentan a continuación depende del lugar, momento y tipo de población a la cual se dirija, tenemos: el modelo del control social, que implica aumentar el control social sobre las acciones consideradas indeseables; el modelo de presentación de alternativas, propone una intervención en las condiciones sociales negativas; y el modelo de educación preventiva, en ésta última encontramos diversos modelos: el modelo del principio moral, basado en fundamentos religiosos o políticos; el modelo del amendentramiento, se muestran los aspectos negativos; el modelo del conocimiento científico; el modelo de educación afectiva, el modelo del estilo de vida saludable y el modelo de la presión positiva del grupo.
ESTRATEGIAS PARTICIPATIVAS PARA LA PREVENCIÓN:
Las estrategias participativas son un conjunto de ejercicios psicosociales para promover la manifestación de las facultades personales y la expresión libre de sentimientos e ideas con el objetivo de tratar grupalmente un aspecto del contexto social. Una estrategia participativa es la puesta en práctica de una serie de mecanismos psicológicos y sociales que posibilitan el enriquecimiento, autoafirmación de la reflexión, la autogestión, sensibilización y toma de conciencia hacia una modificación de la realidad. Por tanto, la atmósfera de una estrategia participativa, debe ser democrática. Sus integrantes deben conocer las instrucciones de la estrategia participativa propuesta a fin de que al final se analice sus objetivos.
Una estrategia participativa, también es una técnica que permite la participación activa de sus integrantes. Hay quienes consideran las estrategias participativas como simples dinámicas para hacer que los
miembros de un grupo se interesen por la actividad que están realizando, pero en este caso la participación sólo crea un efecto pasajero, es decir, la emoción dura mientras dura la efervescencia del curso de capacitación al que se asiste. Debe diferenciarse estrategia participativa de técnica participativa. Esta última comprende sólo las instrucciones, en cambio la primera comprende la técnica participativa más el facilitador y el ambiente creado.
Martín Baró propone un replanteamiento de la Psicología Social en América Latina en lo epistémico, conceptual y práxico, para abordar la historicidad humana, nuestros problemas específicos, y superar las limitaciones profesionales.
Psicología de la Liberación en Maritza Montero
Maritza Montero formuló su Modelo por el cual integra los aspectos positivos de las motivaciones de logro y de afiliación como forma de superar la carencia de poder o control, con fines de incremento de la participación y la solidaridad, lo cual incide en una mejor toma de decisiones.
COMENTARIO:
La psicología comunitaria es la suma de corrientes que han venido evolucionando a lo largo del tiempo, particularmente considero que es la mejor en el campo social, ya que busca la participación de la sociedad en su conjunto, como psicólogos debemos sumergirnos en el problema y trabajar con la comunidad desde adentro, con este enfoque podemos hacer una intervención que incluya no solo a la población afectada, sino nosotros mismos convertirnos en participantes activos. Para entenderlo mejor, ejemplifiquemos: tenemos un problema de violencia doméstica en determinada población, la psicología en la comunidad nos dirá porque las mujeres tienen personalidad dependiente, la psicología de la comunidad nos dirá que la causa es el factor económico que las mujeres por la falta de dinero se vuelven dependientes de su pareja; la psicología para la comunidad nos dirá que las mujeres tienen una estructura con patrones de conductas heredados de sus antepasados y es por ello que permiten la violencia; sin embargo, la psicología comunitaria nos dirá que las mujeres han sido criadas bajo un modelo patriarcal, dónde ellas son sometidas a las decisiones del varón, entonces ya encontramos un constructo sociohistorico, empero, también nos propone estrategias participativas de cómo intervenir dicho problema.
GLOSARIO
sujeto cognoscente: El sujeto se encuentra en permanente interacción con la realidad que procura conocer para asegurar las continuas adaptaciones para mantener un equilibrio en esos intercambios.
epistemológica: tiene como propósito orientar al alumno hacia la reflexión sobre la problemática de la práctica científica, mostrando que esta actividad es parte de la dinámica social, no solo porque genera valores, 3 sino porque también está predeterminada por intereses sociopolíticos, no siempre emancipatorios.
Según Piaget la epistemología o teoría del conocimiento se puede clasificar en tres categorías: (1) las que parten de una reflexión sobre las ciencias y tienden a prolongarla en una teoría general del conocimiento; (2) las que apoyándose en una crítica de las ciencias procuran alcanzar un modo de conocimiento distinto al conocimiento científico ( en oposición con este, y no ya como prolongación de él); (3) las que permanecen en el interior de una reflexión sobre las ciencias
Teología de la liberación: Siendo la TEOLOGIA la ciencia que estudia "las cosas de Dios" y la palabra LIBERACIÓN significando lo más preciado para el hombre: la libertad, parecería que las dos palabras juntas significarían algo bello, sumamente bueno y deseable, pero veremos cómo la realidad de esta expresión es muy diferente. La Teología de la Liberación tuvo su origen en Europa. Desde 1917 Walter Rauschembusch, teólogo alemán con fuerte influencia marxista, lanzó las ideas iniciales en su libro "Una Teología para el Evangelio Social". Después otros teólogos principalmente protestantes, alemanes y holandeses, desarrollaron la "Teología de la Esperanza". Al final de la II Guerra Mundial, la iglesia Católica Holandesa era tan conservadora como cualquiera otra de Europa, pero empezó a hacer experimentos con la "democracia eclesiástica" llegando al concilio Vaticano II con proposiciones reformistas muchas de las cuales fueron inaceptables y rechazadas. Después del concilio apareció el controvertido "Catecismo Holandés" que ponía como discutibles asuntos el celibato sacerdotal o la infalibilidad del Papa, entre otras cosas. La ola del liberalismo en la década de los sesentas trajo como consecuencia una dolorosa deserción de sacerdotes y religiosos y una dramática reducción de vocaciones de la que apenas parece se están reponiendo algunas Diócesis fuera de Europa. En el mes de mayo de 1985 S.S. Juan Pablo II visitó por 5 días a Holanda y pocos viajes de su Santidad han provocado tantos problemas, poniendo de manifiesto no solo la intolerancia protestante sino las dificultades internas de una Iglesia Católica profundamente dividida en dos bandos: conservadores y progresistas. Pero es realmente en América Latina en donde la teología de la liberación adquirió verdadera fuerza, debido principalmente a misioneros holandeses y españoles y de una manera muy especial al sacerdote peruano Gustavo Gutiérrez y a sus seguidores Clodovis y Leonardo Boff, sacerdotes brasileños. Las principales obras de los hermanos Boff son "Eclesionesis, las comunidades de base reinventan la Iglesia" y "Teología de lo Político". Leonardo fue condenado al silencio en mayo de 1985 por el Vaticano, prohibiéndole toda enseñanza sea oral o escrita. Otro sacerdote radicalizado fue Hugo Assman, que no solamente abandonó el sacerdocio sino que se hizo protestante y en la república de San Salvador el sacerdote jesuita español Jon Sobrino. Hija legítima de la teología de la liberación, es la llamada "Iglesia Popular" muy activa en Nicaragua y condenada extensamente por la conferencia episcopal de América Central en el libro titulado "Juan Pablo II en América Central; balance de una visita".
Es indudable que las conclusiones a las que llegaron las conferencias episcopales de Medellín, Colombia, en 1968 y de Puebla, México, en 1979, fueron fuertemente influenciadas por los teólogos de la liberación acerca de la "opción por los pobres y jóvenes", dando así un fuerte impulso a sus seguidores. Algunos califican a Medellín como la "matriz" de este movimiento (Vicente Mariano en su libro "Continuidad y Evolución del Magisterio en torno al comunismo, socialismo y marxismo). Algunos esperaban que la conferencia de Puebla fuera más allá de Medellín, pero Juan Pablo II, bien conocedor y víctima del marxismo, se encargó de poner las cosas en su sitio cuando en su discurso en la Basílica de Guadalupe dijo con muy fuerte voz a obispos y sacerdotes que abarrotaban el Santuario: "sois sacerdotes y religiosos, no sois dirigentes sociales, líderes políticos o funcionarios del poder temporal", arrancando una impresionante ovación entusiasta de los asistentes. La opción de la Iglesia por los pobres fue matizada con la palabra "preferencial", cosa que decepcionó a los teólogos de la liberación ya que la "opción preferencial" ya no es exclusiva ni excluyente. A los radicales, por definición, no les gustan los matices.
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